Por: Carlos Baston
Los ordenadores están absolutamente llenos de tesoros personales: millones de fotografías, música de todos los géneros, novelas, trabajos escolares y, por supuesto, millones de mensajes electrónicos.
Nadie ha pensado cómo conservar todos estos materiales digitales para la próxima década, y mucho menos para la eternidad. Como el correo basura, el problema del archivo digital, que parece sencillo, confunde hasta a los expertos. "Conservar una fotografía digital, digamos cien años, supondrá mucho trabajo","mientras que tomar una foto tradicional y simplemente ponerla a buen recaudo no supone tanto trabajo".
La mitad de las fotografías se hacen en la actualidad con cámaras digitales, y la mayoría de ellas nunca abandonaran el disco duro de una computadora personal. "Estamos acumulando más información digital de la que somos capaces de manejar, y conservar, pero por suerte, no todo es realmente valioso.
Avanzando hacia las nuevas plataformas y los software con más rapidez de la que podemos asumir", Tan terrible y complejo es el problema de la conservación digital porque enfrentamos "un diluvio de información", y para conservar este material para que pueda ser leído en el futuro, independientemente del soporte físico y lógico que se utilice.
Los mecanismos para conservar copias también pueden perder su integridad. Los CD y los discos duros distan mucho de ser robustos. La vida de los datos introducidos en un CD puede ser tan corta como unos cinco años.
La memoria digital está sufriendo la obsolescencia
Philip Cohen, encargado de comunicaciones de una fundación sin ánimo de lucro de San Francisco, tiene 33 años. Desde que estaba en primaria, ha usado el ordenador para sus trabajos escolares, y casi toda su correspondencia desde la universidad es electrónica. Con los años, ha transferido los documentos importantes a ordenadores y formatos de almacenamiento más modernos, como CD y DVD. "Seguiré trasladando el material que me interesa por razones sentimentales", comenta. Pero Cohen explica que se ha dado cuenta de que algunos de sus CD están empezando a deteriorarse.
Los archiveros y bibliotecarios profesionales tienen mayores recursos para duplicar los materiales en otros formatos y la experiencia necesaria para recuperar estos materiales atrapados en soportes ya obsoletos. Pero rara vez los usuarios de computadoras personales están tan bien equipados en sus casas. Así que se ven obligados a diseñar sus propias medidas, la mayoría de ellas incómodas y costosas.
Una solución esta en imprimir los documentos importantes y almacenarlos en copias de seguridad. "Mucha gente piensa que la copia impresa morirá a causa de los ordenadores", comenta un espacialista en conservación digital, "pero hasta hoy la cualidad tangible del papel resulta más tranquilizadora que lo digital".
Y por último, debemos aprender a clasificar lo que guardaremos, un método aconsejable es clasificar las fotos para conservarlas partiendo del presupuesto de que toda toma fotográfica bien realizada y con información debe ser conservada, pero por lo costoso del asunto debemos priorizar un grupo de fotografías, las que guardaremos con menor rigor, y otro grupo mas valioso en el que aplicaremos mayor rigurosidad de conservación, o sea haremos mas copias de seguridad, las trasladaremos hacia otros elementos de conservación con mayor frecuencia que las otras y las pocas fotografías que no sea necesario conservar por su poco valor patrimonial, documental o sentimental las desecharemos, o al menos las copiaremos una vez a CD.
Con el vertiginoso avance de la tecnología digital no está dicha la última palabra, creemos que este mismo desarrollo de la conservación de estos materiales digitalizados está siendo estudiada y es motivo de gran preocupación en la actualidad, en un futuro próximo tendrá una solución aceptable.
jueves, 18 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
