martes, 4 de diciembre de 2007

LA EXPOSICION CORRECTA (Parte 2)

Por: Carlos Baston

Si en la fotografía tradicional era importante realizar una toma fotográfica con una exposición correcta, sobre todo con película diapositiva, ahora con las tecnologías de captura de imagen digital se convierte en un elemento fundamental que determina la calidad de la imagen realizada.
Habitualmente consideramos como correcta una fotografía que ha sido expuesta de forma que reproduce los tonos de la imagen, desde las zonas más claras hasta las más oscuras. Estamos habituados a captar a simple vista como idónea una combinación de brillo y contraste que recorra desde los tonos oscuros a los claros.

Sea cual sea el modelo de cámara que se emplee, tanto los modelos ultramodernos de hoy en día como las antiguas de hace unos 100 años, la cámara sigue siendo una caja aislada de la luz con un orificio. Una lente recoge los haces de luz y los enfoca sobre la película.

Hay tres componentes en una cámara que permiten al fotógrafo ejercer control sobre la luz para obtener una exposición correcta:
  • El tamaño y la apertura del objetivo, conocido como apertura del diafragma.
  • La velocidad del obturador o lo que es lo mismo, el control del tiempo que este estará abierto.
  • La sensibilidad a la luz de la película o del censor de la cámara digital.

Si tenemos prefijados dos de estos 3 elementos podemos calcular el tercero.

Normalmente lo primero que hacemos es determinar la sensibilidad de la película o del censor utilizaremos en nuestra cámara convencional o digital, nuestro segundo paso es decidir según nos convenga el segundo elemento que determina la correcta exposición, que bien puede ser la velocidad de obturación, o una apertura correcta para el diafragma, según sea nuestro caso, y luego solo nos queda determinar el tercer elemento que determina la exposición correcta para esta determinada situación de escena.

Aquí es donde comienza el problema, ¿Como determinamos el tercer valor que concreta la correcta exposición?

En mis inicios como fotógrafo lo hacíamos a ojimetro, o sea guiándonos por la hora del día y la claridad de la escena y casi nunca lográbamos una foto excelentemente expuesta, bien quedaba subexpuesta o sobreexpuesta.

Luego comenzamos a utilizar un exposímetro y mejoramos algo en calidad de exposición, pero como el exposímetro mide la luz promediando áreas de luces y el valor del gris neutro que luego conocí que era al 18 %.

En lugares oscuros o muy claros la exposición seguía fallando, la lectura era incorrecta pues el exposímetro, nos indicaba en algunos casos mas exposición de la necesaria, y en otros casos su indicación era menor, por lo que sobreexponíamos la toma fotográfica y en otros casos nos indicaba la subexposición.

Unos años después, conocí sobre el Sistema de Zonas y su exactitud para determinar la correcta exposición.

(Continuara)